No dejes que la luz de otros te encandile tanto que no veas sus errores. Y no permitas que el recuerdo de tus propios errores te ponga por debajo de los demás. Todos somos seres imperfectos con la capacidad de brillar y equivocarnos a la vez.
No dejes que la luz de otros te encandile tanto que no veas sus errores. Y no permitas que el recuerdo de tus propios errores te ponga por debajo de los demás. Todos somos seres imperfectos con la capacidad de brillar y equivocarnos a la vez.