¿Qué nos hace realmente libres? ¿Lo que haces o dejas de hacer con tu vida? ¿O lo que otros te permiten o no hacer? ¿En qué radica realmente la libertad? ¿En la realidad física o cómo la percibes? Puedes tener todas las posibilidades del mundo y sentirte un esclavo o estar literalmente encarcelado, pero tu mente es libre. El verdadero carcelero es tu mente, las quejas, los pensamientos de carencia, las comparaciones, los apegos, las expectativas, el miedo. El verdadero carcelero es tu ego poniendo atención solo a lo que no le gusta,  quitándole a tu verdadero ser la oportunidad de descubrir algo nuevo y crecer. Toda experiencia en la vida puede ser vivida como una oportunidad o una injusticia. ¿Cual eliges?