Una de las mejores maneras de liberar esas emociones que nos ahogan es el arte. Es así entonces que el arte no busca ser declaración de cordura, sino de un profundo sentir, tanto personal como compartido. El arte transporta un mensaje, que no se restringe a compartir lo bello, sino también lo más oscuro del corazón, para así canalizarlo y luego sanarlo. Las emociones hay que expresarlas.”